La fotografía de cuadros y obras de arte en general es la más precisa y perfeccionista, la que mayor dedicación requiere y, por tanto, la más especial. Es el más claro exponente del fiel reflejo de la realidad.
Debe reflejar dicho cuadro con la mayor exactitud posible la reproducción de la obra.
Al tratarse de un tipo de fotografía tan precisa y exacta, requiere de la puesta en práctica del máximo de conocimientos y experiencia y por tanto, sólo un auténtico profesional será capaz de aplicar las técnicas más precisas, acertadas y adecuadas que confluyan en la consecución de tal objetivo.